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Bienvenidos al mundo de este megamamífero herbívoro. Este blog de divulgación científica pretende informar acerca de diferentes temas y noticias dentro del mundo de la geología y la paleontología. ¡Disfrútenlo!

lunes, 3 de septiembre de 2012

La verdadera historia de los fósiles de Villa de Leyva.

Muchos colombianos hemos visitado alguna vez la población de Villa de Leyva. Quienes han ido, han escuchado las historias sobre los fósiles que allí son vendidos ilegalmente en cualquier esquina. Historias como: “Villa de Leyva fue un gran lago hace miles de años; allí vivían animales extintos”. La mayoría de personas califica estas historias como leyendas, de lo cual se asume la duda que existe acerca de su veracidad. En esta entrada quiero explicarles la verdadera historia de estos fósiles, para que todos entiendan que su existencia fue tan real como la nuestra.

Villa de Leyva es un municipio del Departamento de Boyacá, Colombia, ubicado a 40 Km al oeste de la ciudad de Tunja, la capital del departamento. Se encuentra sobre la Cordillera Oriental (Cordillera de Los Andes), en una zona montañosa que rodea un valle que actualmente ocupa la provincia de Ricaurte. La población se halla a 2.143 msnm.
Mapa de ubicación de Villa de Leyva (tomado de Wikipedia)

La temperatura promedio actual de Villa de Leyva se encuentra entre 17°C y 18°C. La región es dividida actualmente en tres zonas climáticas: zona seca (terrenos erosionados, pobres en vegetación; lluvias de 700 a 1000 mm/año), zona de cultivos (la zona más fértil; lluvias de 1000 a 1400 mm/año) y zona muy húmeda (lluvias 1400 a 1700 mm/año; finaliza en el páramo de Iguaque, a 3.600 msnm).

Pero Villa de Leyva no siempre fue lo que es hoy: no siempre tuvo las condiciones climáticas y geográficas actuales, y su fauna y flora también han cambiado.

Los famosos fósiles de Villa de Leyva fueron alguna vez organismos marinos que vivieron durante el Cretácico (145 a 65 millones de años –no miles de años-). En ese entonces el mar cubría gran parte del territorio colombiano, incluyendo el área que hoy se conoce como Villa de Leyva (no era un lago, era un mar). En este mar habitaban muchos organismos que ahora están extintos, pero que en esa época dominaban los océanos. Como ha ocurrido a lo largo de la historia de la Tierra, estos organismos morían y caían al fondo del mar; eran enterrados por sedimento, para luego fosilizar y ser preservados a lo largo del tiempo.

Así se veía la Tierra durante el Cretácico Superior (90 Millones de años)

Con el levantamiento de la Cordillera de Los Andes y el descenso del nivel del mar en el planeta debido a algunos cambios climáticos, este mar interno que cubría parte de Colombia retrocedió, dejando al descubierto las rocas que fueron formadas a partir de los sedimentos depositados allí durante el Cretácico. Esto permitió que hoy en día podamos encontrar en estas rocas los fósiles de los que hemos estado hablando.

Algunos ejemplos de estos fósiles son los famosos ammonites, que son los más comunes en tiendas y fachadas del pueblo, y los reptiles marinos, que son expuestos en museos y algunas colecciones privadas.

No es un caracol, es un cefalópodo...

Los Ammonoideos no son “caracoles que nadaban al revés”, como cuentan algunos lugareños. Son un grupo de moluscos cefalópodos extintos, que se acercan más a los nautiloideos y a los calamares actuales, y son bien diferentes a los caracoles. Vivieron en los oceanos desde el Devónico (hace unos 400 millones de años) hasta finales del Cretácico (hace 65 millones de años).

Fósil de Ammonoideo (ammonite)

Así se vería un ammonite durante el Cretácico (paleoilustración)

No son dinosaurios, son reptiles marinos...

Contrario a lo que muchos piensan, en Villa de Leyva no ha sido reportado ningún registro de dinosaurios (existe un trabajo en proceso sobre un fragmento de femur de saurópodo(?), pero aún no ha sido publicado). Estos fósiles enormes que han visto exhibidos en el municipio son reptiles marinos (muy lejos de ser dinosaurios). 

Entre los reptiles marinos encontrados en Villa de Leyva se destacan los plesiosaurios, pliosaurios, ichtiosaurios, mosasauros y el famoso Kronosaurus boyacensis. Este último, muy conocido por el ejemplar exhibido en el Museo El Fósil (colección privada). Este individuo es el holotipo* de esta especie de kronosauro endémica de Colombia.

Kronosaurus boyacensis en el Museo El Fósil, Villa de Leyva.

Estos y muchos más fósiles encontrados en Villa de Leyva y sus alrededores (como tortugas, moluscos, crustáceos y otros organismos marinos) nos permiten reconstruir la historia geológica y paleontológica de Colombia. El estudio de estos, así como de todos los demás fósiles de Colombia, es de gran importancia para poder entender los cambios climáticos y geográficos que ocurrieron en nuestro país y nuestro planeta a lo largo de su historia. Esto nos permitirá tener pistas a cerca de cómo serán los futuros cambios que puedan ocurrir. Por esta razón el material fósil debe ser colectado únicamente con fines científicos. Este material no tiene legalmente ningún valor económico.

Aprovecho esta oportunidad para hacer un llamado a la población colombiana y del mundo que visita lugares como Villa de Leyva. Por favor, NO COMPREN FÓSILES. No contribuyan a que el tráfico de fósiles en Colombia siga creciendo. Con el saqueo de fósiles destinados para la venta, no sólo se está traficando con patrimonio de la humanidad, sino que además se está robando gran parte de la información que los paleontólogos puedan necesitar en sus investigaciones. De esta información dependerá la veracidad de los resultados y la interpretación que les demos para entender el comportamiento de nuestro planeta, así como las expectativas que tengamos respecto al futuro y la forma como nos prepararemos para este.


*Holotipo: ejemplar principal designado como ejemplar tipo de una especie en el momento de la publicación original. Es decir, el ejemplar cuyas características definen esta especie.

martes, 10 de julio de 2012

La verdad acerca del Volcán Nevado del Ruiz

Apropósito de la reciente y tan polémica erupción del Ruiz, a la que tal vez por exceso de confianza o por ignorancia, se le dio tan poca importancia, quise escribir esta entrada aclaratoria para que todos entiendan la razón de mi preocupación el día de la erupción.

A diferencia de los hombres, no todos los volcanes son iguales (chiste flojo). Existen diferentes tipos de volcanes, así como diferentes tipos de erupción. Algunos volcanes como los de Hawaii sólo emiten lava, y permanecen emitiéndola casi todo el tiempo, lo que implica una constante liberación de gases, impidiendo que se acumule mucha presión, que es la causa de las erupciones violentas. Es decir, este tipo de volcán sería el menos peligroso, ya que usted simplemente tendría que evitar pasar por donde va fluyendo la lava. 

Erupción de un volcán en Hawaii

Por lo contrario existen volcanes que permanecen inactivos por mucho tiempo, o activos pero pueden pasar décadas sin hacer erupción. Estos volcanes, al no tener liberación constante de material, acumulan mucha presión, hasta que ya no se pueden contener y lo liberan en una explosión violenta. En este caso no necesariamente la erupción implica emisión de lava, y por lo general (dependiendo del caso) sólo se presentan gases, piroclastos y nubes de ceniza. Este es el caso del Volcán Vesubio, causante de la destrucción de la ciudad de Pompeya hace miles de años. El Volcán Nevado del Ruiz es más parecido a este último grupo.

Según esta descripción general, en mi opinión las erupciones más peligrosas son las del segundo tipo (es una clasificación muy general que hice para que todos entiendan, en realidad existen muchos tipos de volcanes y erupciones). Imaginen una gran nube de ceniza a 1200°C de temperatura, volando detrás suyo a una velocidad que no le permite huir. Tiene tres opciones: morir calcinado, morir cuando su cerebro estalle después de hervir, o morir al respirar la ceniza caliente, que podría ser algo como millones de pequeños fragmentos de vidrio pasando por sus vías respiratorias. Yo me quedo con la lava de Hawaii. 

Nube de ceniza - Erupción del Volcán Popocatépetl

El Volcán Nevado del Ruiz se encuentra ubicado entre los departamentos de Caldas y Tolima, Colombia. Es un estratovolcán (esta sí es una clasificación) activo, con dos conos parásitos llamados La Olleta y La Piraña. Durante la historia del volcán han ocurrido tres etapas denominadas Ruiz Ancestral, Ruiz Viejo y Ruiz, que muestran la construcción y destrucción alternada de tres edificios, generando lavas, depósitos de flujos piroclásticos, de nubes piroclásticas, avalanchas de escombros, piroclastos de caída y lahares, y domos.

Nube de ceniza - Erupción del Volcán Nevado del Ruiz

Tal vez la erupción más recordada es aquella de 1985 en la que desapareció la población de Armero, Tolima. Al contrario de lo que muchos piensan, en esta ocasión el agente destructivo no fue un flujo de lava. 

Lo que ocurrió en esa ocasión fue lo siguiente: 
  • se produjo una erupción (entiéndase por erupción una emisión violenta hacia la superficie terrestre de material procedente del interior de un volcán) que incluyó emisión de gases, piroclastos y ceniza (nada de lava). Este material sale a temperaturas más altas de lo que podría soportar cualquier ser vivo, y si usted se encuentra en el cráter de un volcán en el momento de la erupción, moriría calcinado. 
  • El gas caliente hizo que el casquete de hielo se derritiera y comenzara a viajar de forma violenta (debido a la gran cantidad de agua y a la rapidez con que se derritió el hielo) a lo largo del Rio Lagunilla. 
  • El agua aún caliente arrastró todo a su paso, formando una avalancha de lodo y material piroclástico (además de árboles, pedazos de casas, etc). Armero se ubica en el abanico de este río, es decir, después del punto donde el valle de este río se ensancha, por lo que todo lo que venía bajando se depositó directamente sobre la población de Armero, sepultando todo para siempre.
Fotografía de Armero horas después de la avalancha de 1985
La erupción que se presentó en Junio de 2012 fue una erupción violenta. Se produjo una gran nube de ceniza, con una altura de 8Km, y emisión de gases y piroclastos. En mi opinión podría decirse que esta vez lo que nos salvó de una tragedia (aunque no lo justifico) fue el calentamiento global. No es un secreto que el casquete de hielo del Ruiz ya ha desaparecido casi en su totalidad, así que en el momento de una erupción, la cantidad de agua que va a bajar por los ríos va a ser mínima comparada con aquella avalancha de 1985. 

El único peligro latente sería una gran nube de ceniza (más grande de lo que hemos visto antes en este volcán), que pueda llegar a afectar a las poblaciones más cercanas, o una menos probable emisión de lava, que como ya les dije sería en mi opinión el agente menos peligroso.

Así que no se confíen e infórmense. Recuerden que la confianza y la ignorancia acabaron con la vida de muchos seres inocentes en 1985. No lo hizo el volcán.

La historia de un femur de jardín

Vive en el jardín de una casa en Villavieja (Huila), solitario como lo ha estado desde hace millones de años, pero sin reflejar el paso de tanto tiempo: con una preservación que ni una crema anti-arrugas podría dar. Hace parte de la decoración de la casa de una adorable anciana, que no tiene mayor información sobre este hueso, más que su procedencia y que es de un animal extinto.

Femur de mamífero fósil 


Durante una de nuestras expediciones al Desierto de La Tatacoa, nos hospedamos en casa de una amable señora, cuyos años no sólo han traído canas, sino también una gran sabiduría, además de miles de historias anecdóticas. Al pasar por el jardín nos encontramos con este gran fémur de mamífero (posiblemente de un Toxodonte), que reposa entre las plantas fragmentado en 3 partes. 

Un ejemplo de Toxodonte: Pericotoxodon. Ilustración de Jorge Moreno (El pantano del purussaurus)


Pero esto no ocurre solamente en ese jardín: esta misma escena se repite tal vez en la mayoría de las casas de Villavieja, población colombiana donde los fósiles han pasado a formar parte integral de su propio hábitat, parte de la comunidad, como si cada uno de ellos fuera un habitante más. Lo más importante es que, como miembros de la comunidad, se les cuida, se les protege y se les respeta.

Aunque haya fósiles en el jardín de una casa, esto no significa que a los fósiles no se les de la importancia que merecen. Los habitantes de Villavieja se oponen a toda costa a la comercialización o tráfico de material paleontológico, y por esta razón están en contra de cualquier persona que quiera colectar los fósiles con fines económicos. Así que si algún día usted quisiera colectar unos cuantos fósiles para venderlos, mejor piénselo 2 veces, ya que los villaviejunos defenderán sus fósiles a capa y espada.

Esta sobreprotección no implica que no se le permita a los paleontólogos tener acceso a los fósiles. Por lo contrario, la gente de Villavieja, aunque con cierta prevención, es muy amable con los científicos que realmente quieren estudiar este material, y siempre se muestran colaboradores ante su presencia, siempre y cuando estas personas tengan los permisos necesarios para realizar su estudio.

La Tatacoa es un lugar hermoso para visitar y todos son bienvenidos. Si el objetivo de su visita es turístico, educativo o científico, encontrará todas las facilidades y comodidades que el desierto y sus habitantes le puedan brindar. Todos son bienvenidos, desde que sus intenciones sean las mejores. El desierto es para todos.

martes, 3 de julio de 2012

Diversidad disfrazada de desierto (Desierto de La Tatacoa)

El Desierto de la Tatacoa se ubica en el Departamento del Huila, en Colombia. Constituye uno de los 10 enclaves secos interandinos por debajo de los 1000m de altitud y se describe como un bosque seco tropical, según el sistema de zonas de vida de Holdrige para Colombia. La fauna y flora en la Tatacoa son realmente escasos, pero este árido lugar no siempre fue lo que hoy es: este desierto fue en algún momento todo un paraíso. 

Así es la Tatacoa hoy.


Durante el Mioceno este "desierto" era el hogar de una gran cantidad de especies de vertebrados, entre los cuales se destacan mamíferos, reptiles, anfibios, aves y peces. A esta fauna se le conoce como la Fauna de La Venta. La zona estaba bañada por muchos ríos, y sin duda el paisaje era completamente diferente.

El Desierto de la Tatacoa guarda muchas "curiosidades", así como muchos misterios. A pesar de haber sido muy visitado por geólogos y paleontólogos, hasta ahora es muy general y poco certera la idea que se tiene acerca de cómo era realmente este lugar durante el Mioceno (condiciones climáticas y ambientales) y existen varias teorías. Se sabe que debió ser un lugar muy fértil, un escenario perfecto para la vida y la diversidad, pero no se tiene claro si era un bosque húmedo tropical, o tal vez una sabana. 

Ilustración del Desierto de la Tatacoa durante el Mioceno. Dibujado por Jorge Moreno (http://purussaurus.blogspot.com/


Afortunadamente en la actualidad existen algunos paleontólogos (aunque pocos) trabajando en este tema, y se espera que se unan algunos más. Tienen un arduo trabajo por delante, pero con esfuerzo y con el tiempo se irá develando este gran misterio. Para esto se utilizarán diferentes técnicas que involucran tanto los fósiles como las rocas en las que estos yacen.

Fragmento de vertebrado fósil perteneciente a la Fauna de La Venta.


En próximas entradas les explicaré de qué se tratan estas técnicas y les contaré acerca del trabajo de los diferentes científicos involucrados (dentro de los cuales me incluyo). Además les explicaré qué fue lo que ocurrió en este enigmático lugar para que las condiciones cambiaran tan drásticamente. 

Aún queda mucho por contar.