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Bienvenidos al mundo de este megamamífero herbívoro. Este blog de divulgación científica pretende informar acerca de diferentes temas y noticias dentro del mundo de la geología y la paleontología. ¡Disfrútenlo!

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martes, 18 de diciembre de 2018

Pterosaurios con plumas similares a las de los dinosaurios

Un estudio que acaba de ser publicado en la revista Nature Ecology & Evolution muestra evidencias que indican que los pterosaurios tendrían plumas primitivas similares a las de muchos dinosaurios. Si alguno de ustedes se está preguntando “¿pero acaso los pterosaurios no son dinosaurios?”, la respuesta es ¡NO!. Los pterosaurios no son dinosaurios, son un grupo de arcosaurios independiente

Los pterosaurios fueron los primeros vertebrados en lograr un verdadero vuelo en forma de aleteo, pero debido a que este grupo no tiene representantes actuales (como sí ocurre con los dinosaurios: sus representantes actuales son las aves), muchas preguntas sobre su biología y estilo de vida siguen sin resolverse. 

Algunos fósiles hallados hace más de 100 años habían revelado que los pterosaurios poseían fibras similares a un pelaje en su cabeza y cuerpo. Inicialmente estas estructuras fueron llamadas “picnofibras” para diferenciarlas tanto de las plumas de las aves como del pelo de los mamíferos. Las picnofibras son particularmente enigmáticas, ya que sus afinidades y funciones no se comprenden completamente. 

Un nuevo estudio reportó el hallazgo de dos pterosaurios anurognátidos en los cuales se observan picnofibras con una excelente preservación, las cuales son morfológicamente diversas y muestran características diagnósticas de plumas. Algunas de estas características eran hasta ahora consideradas como únicas para los dinosaurios manirraptores. Se encontraron tres tipos diferentes de ramificaciones para estos filamentos, uno de ellos presente en el cuello, otro en la cabeza y otro en las membranas de las alas. Estas estructuras son notablemente similares a las plumas encontradas en muchos dinosaurios. 

Ilustración de un pterosaurio emplumado
(Yuan Zhang / Nature Ecology & Evolution)

Las alas de los pterosaurios estaban compuestas de piel, músculo y fibra, formando una estructura que por sí sola permitía el vuelo sin la necesidad de plumas de vuelo (como aquellas presentes en las alas de las aves actuales). Las picnofibras que tenían en sus alas eran pequeñas y agrupadas en forma de penachos, no eran grandes, alargadas y aplanadas como las plumas de las aves modernas. Por lo tanto, su función no estaba directamente relacionada con el vuelo y probablemente cumplían una función de aislamiento.

Los hallazgos publicados bien podrían implicar que las plumas tuvieron un origen mucho más antiguo de lo que se pensaba, en arcosaurios ancestrales, o que estas estructuras surgieron independientemente en los pterosaurios. La presencia de estructuras con morfología de plumas sugiere que los anurognátidos y potencialmente otros pterosaurios, poseían un denso recubrimiento filamentoso que probablemente funcionaba en la termorregulación, la detección táctil, la señalización y la aerodinámica.


NOTA: Quiero aprovechar esta entrada para recordarles algo muy importante, que todo el mundo debería tener claro. Y si usted es muy olvidadizo, por favor pegue esto en la puerta de su nevera:

Las aves son dinosaurios.

Los pterosaurios no son dinosaurios.

Las aves no tienen nada que ver con los pterosaurios.


Fuentes:
–  Yang, Z., Jiang, B., McNamara, M. E., Kearns, S. L., Pittman, M., Kaye, T. G., Orr, P. J., Xu, X. y Benton, M. J. 2019. Pterosaur integumentary structures with complex feather-like branching. Nature Ecology & Evolution 3, 24–30
Ir a artículo 
–  Stunning fossils show pterosaurs had primitive feathers like dinosaurs
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viernes, 23 de septiembre de 2016

El tráfico de fósiles es un delito - Un nuevo caso en Burgess Shale

En los últimos días se conoció la noticia sobre un turista en Canadá, que fue multado por $4,000 CAD* luego de intentar robar un fósil del famoso yacimiento fosilífero de Burgess Shale. Muchos no entendieron por qué habrían de ponerle una multa a alguien tan sólo por llevarse un "pedacito de piedra", cuando existen lugares del mundo donde cualquiera se lleva los fósiles y hasta los vende. Pues déjenme decirles que, aunque eso sea común en algunos lugares, en muchos países (en mi opinión, debería serlo en todos) esto es ILEGAL, y cualquier intercambio "no científico" de fósiles se considera como tráfico. Y la situación es aún más grave cuando se trata de fósiles de gran importancia, como en este caso. Pero, ¿por qué es tan importante y "famoso" Burgess Shale? 

La mayor parte del registro fósil en el planeta corresponde a partes duras de organismos (huesos, conchillas, etc.). Debido a que las partes blandas (piel, órganos, musculatura, etc.) se descomponen rápidamente o desaparecen por acción de depredadores, estas difícilmente son preservadas. Esto ha sido un impedimento para conocer claramente cómo era la vida antes de que aparecieran los primeros organismos con esqueletos duros. Burgess Shale es un yacimiento fosilífero expuesto en las Montañas Rocosas de Canadá, en la Columbia Británica canadiense. Es famoso por la preservación excepcional de partes blandas de organismos. Con alrededor de 500 millones de años de antigüedad (Cámbrico medio), representa uno de los registros más antiguos de partes blandas en el mundo. 

Los organismos de Burgess Shale vivían en un ambiente marino. Muchos de ellos son ancestros de los filums de animales actuales y algunos son los representantes más antiguos de estos grupos modernos. Otros no han podido ser asociados a ningún grupo de organismos vivientes. 

Los primeros organismos con algún tipo de esqueleto aparecen en el Cámbrico. En Burgess Shale, tan sólo un 14% de los organismos presentan partes duras. Esta cifra refleja la importancia de este yacimiento, ya que de no ser por las condiciones excepcionales que se dieron para la preservación de las partes blandas, no conoceríamos el 86% restante. Imaginen cuántos organismos han existido en el planeta que no conocemos porque no fueron preservados... Claramente, estos fósiles son muy importantes para la ciencia. Cada uno de ellos, por pequeño que sea, representa una parte invaluable de la historia de la vida en la Tierra. 

Ahora que queda clara la importancia de estos fósiles, paso a hablarles sobre la noticia. Pues un turista ha sido multado con $4,000 CAD por un tribunal provincial después de que trató de robar un fósil de la famosa Burgess Shale, en el Parque Nacional Yoho. Una guía de senderismo del parque vio al hombre entrar en un área restringida y poner algo en su mochila. La guía reportó el hecho a los guardias, que corrieron a la zona y lo detuvieron (¡hubiera querido ser uno de esos guardias, para darle su merecido!). Cuando registraron su mochila, encontraron un fósil de trilobites dentro de una media. 

Al hombre se le formularon cargos por tomar un objeto natural de un parque con la intención de venta o tráfico. Los guardias aclararon que si el hombre hubiera cruzado con el fósil a través de una frontera internacional (algo muy probable, ya que venía de Bélgica y era de nacionalidad española), habría incurrido en un par de delitos más. Cualquiera que sea atrapado entrando a un área restringida o tomando objetos (incluyendo fósiles) en un parque nacional canadiense, puede ser llevado ante una corte y ser multado hasta por $25,000 CAD. 

Al parecer, los fósiles de Burgess Shale son bastante apetecidos en el mercado negro. Los guardias del parque aseguran que el monto puede variar entre $300 o $400 para un fósil de trilobites bastante común, y que algunos de los fósiles más raros podrían rondar los $10,000. 

Los funcionarios del parque están continuamente tratando de perfeccionar sus técnicas para la captura de los ladrones de fósiles. Recientemente han implementado un eficiente sistema de cámaras, que transmite señales instantáneas a través de la red celular, de tal forma que cualquier intrusión en una zona restringida es detectada de inmediato. 

Qué lindo sería tener un esquema de seguridad así en Colombia... En el Desierto de La Tatacoa o en Villa de Leyva, por ejemplo. Ah, y una legislación real que les dé su merecido a los traficantes de fósiles.


*Todos los valores están expresados en dólares canadienses.


Fuentes:


CBC news - British Columbia
Calgary Herald

viernes, 4 de septiembre de 2015

Colombia, la tierra que olvidó a los paleontólogos

El día martes recibí un mensaje de mi colega Edwin Cadena, que me dejó muy conmovida y preocupada. Quise compartirlo hoy con ustedes para mostrarle mi apoyo y para sentar mi voz de protesta en contra de algunas instituciones colombianas que, tal vez por ignorancia, no asignan cargos a los profesionales que realmente se encuentran preparados para ejercerlos.

Edwin Cadena, PhD es un geólogo colombiano que ha dedicado su vida a la paleontología. Este joven científico tiene una larga carrera de investigación, que ha dirigido especialmente hacia el estudio de las tortugas y su evolución. Para mi ("en mi humilde opinión"), es el científico colombiano que mejor conoce este grupo de reptiles, y es un ejemplo para todos los colombianos que nos estamos formando en el área de la paleontología, por sus amplios conocimientos en evolución, anatomía, paleontología, geología, y su experiencia en campo.

A continuación comparto su mensaje:

"Apreciados Biólogos, Geólogos, Ecólogos, Geógrafos, Ingenieros Geólogos o cualquiera que sea su profesión, pero que se sienten PALEONTÓLOGOS por la ciencia y la labor que ejecutan:

Recientemente me postulé por segunda vez a un concurso docente en la UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER, Escuela de Biología, BUCARAMANGA, COLOMBIA, para un cargo en la materia de EVOLUCIÓN. Aunque soy Geólogo de formación, toda mi formación de postgrado e investigación ha estado centrada en entender la evolución de las tortugas del Neotrópico y otros lugares del mundo. Por segunda vez, mi postulación fue immediatamente rechazada por el simple hecho de NO SER BIÓLOGO. Ante esto formulé un recurso de apelación, el cual fue respondido ratificando que sin importar los conocimientos que se tengan en evolución, si su título de pregrado no dice BIÓLOGO, no puede ser contemplada su candidatura.

Esto muestra la visión un tanto cerrada de muchos departamentos y escuelas de Biología y Geología del país, y a la vez muestra lo difícil que es para los paleontólogos poder encontrar posiciones laborales que generalmente estan encasilladas en una etiqueta de Geología o Biología, pero no una multidisciplinariedad como lo es la Paleontología y otras ramas de la ciencia.


Comparto estos memes para que los difundan si se sienten identificados con la causa. Esta es una forma de protestar y al mismo tiempo de compartir la realidad discriminatoria que ocurre en algunos países de Latinoamérica, en particular en Colombia, frente a los PALEONTÓLOGOS. Los invito a que compartan ideas o proponer no solo mecanismos de protesta, sino también de cómo poder cambiar este panorama".


Desafortunadamente, en Colombia la paleontología es vista casi como una pseudociencia. Hace un par de años tuve la oportunidad de pertenecer a un grupo de Biología Teórica en una universidad de Colombia*. Todos en el grupo eran biólogos, excepto yo (geóloga, estudiante de doctorado en Paleontología). Cuando ingresé me pidieron que diera una charla sobre paleontología en general y su importancia, y que les contara más sobre mi labor.

Después de la charla, me llevé una enorme sorpresa cuando noté que todos se sorprendieron (valga la redundancia) al escuchar la forma como yo planteaba que la paleontología era la evidencia más clara de la evolución. A ellos nunca se les pasó por la cabeza eso, porque ven la paleontología como algo casi mitológico. Estaban un poco confundidos respecto a dicho tema.

De hecho, en esa universidad (y creo que en la mayoría de universidades de Colombia) no existe una materia de Paleontología en el programa de la carrera de Biología. La única forma como ellos ven la evolución es a través de la biología molecular (otra clara evidencia de la evolución) y de algunos conceptos puramente teóricos. Muchos la ven como un concepto casi abstracto (aunque obviamente aceptan que es real), no la ven como la vemos nosotros los paleontólogos, como un hecho, con pruebas. Cada vez que encuentro un fósil siento como si mirara la evolución directo a los ojos.

Estos son tan sólo dos ejemplos que reflejan la forma como las instituciones colombianas ven, o mejor, ignoran a la paleontología en Colombia. Es lamentable que estas cosas ocurran en nuestro país, en pleno Siglo XXI.

Ese mensaje de Edwin Cadena significó para mí un golpe muy bajo, porque no creo que exista en Colombia un biólogo (no-paleontólogo) que sea más competente que él para ejercer un cargo semejante. Y es un golpe muy bajo, no sólo porque él es una persona a la que aprecio mucho, sino porque además me roba todas las esperanzas... Si él no logró obtener un cargo así, ¿a qué podemos aspirar los demás? ¿Qué futuro me espera en mi país? ¿Acaso no tenemos derecho a vivir de nuestra ciencia en nuestro propio país? (ver entrada en mi blog de ensayos: Colombia, la pasión no es suficiente).

Edwin, te apoyo incondicionalmente y comparto tu indignación. Te admiro muchísimo y por eso te dedico esta entrada de mi blog. Esta es mi voz de protesta para que quienes me leen conozcan cuál es la realidad de los paleontólogos en Colombia. Colombia, la tierra del olvido... La tierra que olvidó a los paleontólogos, o simplemente nunca los conoció.


Si quieren conocer más acerca de Edwin Cadena, visiten su blog: PaleoT


*Me abstengo a dar el nombre de la universidad por respeto a mis compañeros de ese grupo, que no tienen la culpa de la estructura del programa que se diseñó para su carrera.



jueves, 19 de marzo de 2015

Primates del Eoceno de Sudamérica y el origen africano de los monos del Nuevo Mundo

A pesar de que el mundo conoció la noticia sobre este hallazgo en el mes de Febrero, quise publicarlo en mi blog porque “más vale tarde que nunca”. No quisiera dejarlo pasar por alto, debido a su gran importancia para la paleontología de Sudamérica y sobre todo para mí, ya que mi director de doctorado es uno de los autores de la publicación y ahora yo me he sumado como colaboradora de este proyecto.

Los primates platirrinos, o “monos del Nuevo Mundo”, son mamíferos inmigrantes cuyo registro fósil proviene de sedimentos del Terciario al Cuaternario de América del Sur y las Antillas Mayores del Caribe. El tiempo y lugar de origen de los platirrinos es uno de los temas más controversiales en la paleontología de primates, a pesar de que la mayoría de primatólogos han asumido una ancestralidad en el Paleógeno de África. Hasta ahora, los registros fósiles más antiguos de monos del Nuevo Mundo provenían de Salla, Bolivia, y datan de hace aproximadamente 26 millones de años (Oligoceno tardío). 

En el mes de febrero la revista Nature publicó un artículo (Bond et al., 2015) escrito por paleontólogos argentinos y estadounidenses, en el cual se reporta un nuevo hallazgo de un platirrino fósil, más antiguo que aquellos registrados hasta el momento. El descubrimiento hecho por Kenneth Campbell, del Museo de Historia Natural de Los Ángeles (Estados Unidos) y sus colegas, se ha producido en el yacimiento de Santa Rosa, en rocas de edad Eoceno (hace 55,8 a 33,9 millones de años), situado en la región de Acre en la Amazonia peruana, sobre el río Juruá. El equipo de paleontólogos trabajan analizando una rica concentración de restos de pequeños vertebrados, como marsupiales, ungulados y roedores.
Localidad fosilífera de Santa Rosa (Perú). Fotografía tomada de Campbell et al., (2004).

En dicha publicación fue reportado el descubrimiento de nuevos primates fósiles, que extienden el registro de este grupo de mamíferos en Sudamérica aproximadamente 10 millones de años atrás. Los nuevos especímenes son importantes para entender el origen y evolución temprana de los primates platirrinos modernos, porque presentan muy poco parecido a cualquier otro primate (extinto o viviente) sudamericano, pero en cambio muestran similitudes llamativas con antropoides del Eoceno de África. Así mismo, el análisis filogenético llevado a cabo sugiere una relación con primates africanos. 

El material reportado se trata de un molar superior completo y dos incompletos, y un molar inferior completo, todos ellos con una corona de morfología generalizada. Los molares superiores presentan similitudes incipientes con pequeños calitrícinos (los actuales titíes y tamarinos), pero con morfologías primitivas más cercanas a los antropoides del Paleógeno africano. Los molares inferiores también exhiben un patrón indudablemente similar a algunos antropoides africanos paleógenos. 

Molar superior de Perupithecus ucayaliensis (nueva especie descrita). Fotografía tomada de publicación en Nature.

Los especímenes de Santa Rosa, no sólo representan los monos del Nuevo Mundo más antiguos conocidos e insinúan fuertemente una ancestralidad africana, sino que también alteran las percepciones e interpretaciones previas de los morfotipos de monos del Nuevo Mundo primitivos. Adicionalmente, el descubrimiento de estos nuevos primates trae de nuevo a estrecha correspondencia el primer dato de aparición de roedores caviomorfos y primates en Sudamérica, pero surgen nuevas preguntas acerca del tiempo y medios de llegada de estos dos grupos de mamíferos al continente.

Más información:
Pueden encontrar la publicación de Nature en este link.


Referencias: 

Bond, M., Tejedor, M. F., Campbell Jr, K. E., Chornogubsky, L., Novo, N., y Goin, F. 2015. Eocene primates of South America and the African origins of New World monkeys. Nature.

Campbell Jr, K. E., Frailey, C. D., y Romero-Pittman, L. 2004. The Paleogene Santa Rosa local fauna of Amazonian Perú: geographic and geologic setting.Natural History Museum of Los Angeles County, Science Series, 40, 3-14.


viernes, 25 de julio de 2014

El registro fósil de las tortugas en Colombia

"El registro fósil de las tortugas en Colombia; una revisión de los descubrimientos, investigaciones y futuros desafíos"

Este es el título en español del artículo publicado recientemente por el paleontólogo colombiano Edwin Cadena, PhD, especialista en tortugas fósiles. En este artículo se resume el registro fósil de tortugas de Colombia, incluyendo ejemplares del Cretácico temprano hasta el Pleistoceno tardío, que han sido hallados en diferentes lugares del país, como Zapatoca (Santander), Villa de Leyva (Boyacá), Pubenza (Cundinamarca), Castilletes (Alta Guajira), La Venta (Desierto de La Tatacoa), y las minas de carbón de El Cerrejón y Calenturitas. En el artículo también se hace una discusión sobre los actuales intervalos para los cuales no se conoce registro fósil de tortugas en la parte tropical de Suramérica, así como también las investigaciones que se están desarrollando actualmente, y los futuros proyectos a desarrollar con el fin de entender mejor la historia evolutiva de las tortugas en Colombia.

Haz click aquí para leer la publicación de Edwin Cadena, PhD. El artículo está escrito en idioma Inglés.

Referencia: CADENA, E. A. 2014. The fossil record of turtles in Colombia: a review of the discoveries, research and future challenges. Acta Biol. Colomb. 19(3):333-339

Si desean conocer más a cerca del trabajo de Edwin Cadena, PhD, pueden ingresar a su blog PaleoT.



sábado, 31 de mayo de 2014

Descubriendo el cráneo de Titanoboa

Quiero compartir con los lectores de mi blog el reportaje que hace unos días salió publicado sobre un hallazgo relacionado con Titanoboa.

Para quienes no lo saben, Titanoboa cerrejonensis es una especie de serpiente extinta, la más grande que haya pisado nuestro planeta (según el registro fósil encontrado hasta este momento). Vivió hace unos 58-60 Millones de años y sus restos fósiles fueron hallados en la mina de carbón Cerrejón, en el Departamento de La Guajira, Colombia. 

Jason Head, PhD, mostrando en su mano derecha una vértebra de Titanoboa y en su mano izquierda la de una boa constrictora moderna de 3 metros de largo (ver fuente).

Esta serpiente se dio a conocer en 2009, por huesos fosilizados hallados desde el año 2005, que incluían vértebras y costillas. Los restos fueron descritos por Jason Head, PhD (Universidad de Nebraska-Lincoln) y su equipo de paleontólogos*. Este trabajo salió publicado en la revista Nature. Para mayor información acerca de este fósil, pueden visitar el siguiente link.

En 2011 un grupo de paleontólogos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, a cargo de Carlos Jaramillo, PhD, encontró la pieza que le faltaba a este rompecabezas: el cráneo de Titanoboa. Entre los miembros de este grupo de paleontólogos colombianos, nos encontrábamos el geólogo Gersom García, el biólogo/paleontólogo Jorge Moreno (autor del blog El Pantano del Purussaurus) y yo (Catalina Suarez Gomez).

Actualmente, el equipo de Jason Head, PhD, trabaja en un artículo donde se describirá este nuevo fósil.

El portal de ciencia del Instituto Smithsonian publicó en los últimos días una nota, para la cual respondí una entrevista en la que cuento la historia de cómo ocurrió el hallazgo. 


El artículo está escrito en inglés. Por ahora no está disponible la traducción al español, pero quienes estén interesados en leerlo, pueden hacer click en este link.

Sin embargo, para quienes se les dificulte leer en inglés, quiero compartir la parte más importante del reportaje, que es donde cuento la historia del hallazgo:

Segundo párrafo:
... "Durante una expedición de campo con cinco paleontólogos en la mina de carbón Cerrejón, en Colombia, el geólogo Gersom García alertó a Suarez Gomez y al biólogo Jorge Moreno sobre algunos huesos de Titanoboa que acababa de encontrar en una caminata. Tal como lo relata Suarez Gómez, "Echamos un vistazo más de cerca y había unos fragmentos diferentes. No eran ni costillas ni vértebras. Mi corazón comenzó a latir muy rápido. No podía creer lo que estaba viendo. Miré a Jorge y él me miró. 'Sabes lo que es esto, ¿verdad?', me preguntó. '¡SI!', le dije muy emocionada. 'Estos son huesos del cráneo de una serpiente', dijo. '¡Sí! ¡Una serpiente enorme!', le respondí. Y con una gran sonrisa me dijo: 'Catalina, lo encontramos. Finalmente... ¡Este es el cráneo de Titanoboa!'"

Reconstrucción a escala real de Titanoboa, que fue exhibida en el Museo Smithsonian de Washington (Fuente)


*Paleontólogos que participaron en el estudio de Titanoboa cerrejonensis publicado en 2009: Jason J. Head, Jonathan I. Bloch, Alexander K. Hastings, Jason R. Bourque, Edwin A. Cadena, Fabiany A. Herrera, P. David Polly & Carlos A. Jaramillo.

miércoles, 30 de abril de 2014

Visitando la Colección de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de Florida (FLMNH)

Durante el mes de Abril estuve visitando la Colección de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de Florida (FLMNH), como parte de mi proyecto de investigación de doctorado.

El FLMNH me otorgó un grant para financiar mi visita. Este reconocimiento hace parte del proyecto PCP PIRE, y es otorgado a investigadores internacionales que deseen visitar sus colecciones.

Aquí encontrarán la nota que publicaron en el boletín de noticias del PCP PIRE, con motivo de mi visita. Allí hago una breve explicación de mi proyecto de investigación. Primero encontrarán la versión en inglés y más abajo la versión en español.

Click aquí para leer el texto completo

jueves, 26 de septiembre de 2013

Los pequeños gigantes

Es un hecho que los dinosaurios han fascinado a los seres humanos desde su descubrimiento. Siempre los vemos como aquellos animales poderosos que reinaron en la Tierra durante millones de años. Pero muchas veces no vemos que delante nuestro existe un grupo de animales que, aunque no siembre haya "reinado", ha estado sobre la Tierra durante mucho más tiempo. Ellos vivieron junto a los dinosaurios y de hecho, sus orígenes se remontan a a la época de los orígenes de los dinosaurios. 

Pero, ¿quiénes son estos seres misteriosos que pasaron desapercibidos ante el protagonismo de estos fascinantes gigantes? Tal vez lo mejor sea no hablar en tercera persona: no "son". Sería mejor utilizar la conjugación "somos". Porque nosotros hacemos parte de este grupo de vertebrados que actualmente "reina" en el planeta y abarca la gran mayoría de nichos que antes ocupaban los dinosaurios. "Somos" los mamíferos. 

Para muchos de ustedes puede ser una sorpresa saber que los mamíferos vivieron junto a los dinosaurios. Para otros no tanto, porque muchos se dejan guiar por esas locas ideas que vende Hollywood, que muchas veces ha llegado hasta el punto de poner a un ser humano a vivir con un dinosaurio. Pero esto no es así. Los mamíferos que vivieron con los dinosaurios no eran humanos ni ningún tipo de primates. 

Imagen de la película "La Era del Hielo"

La gran mayoría de grupos de mamíferos que existían en aquel tiempo no eran como los mamíferos actuales. Aquellos mamíferos tampoco eran como los gigantes dinosaurios, eran pequeños. Muchos se extinguieron, otros continuaron pero evolucionaron hasta llegar a las formas actuales. De hecho unos pocos grupos de aquella época lograron llegar hasta nuestros tiempos. Y es por esos pequeños valientes que sobrevivieron (a esa gran extinción que acabó con los dinosaurios y algunos otros eventos) que estamos aquí. Gracias a las maravillas y misterios de la naturaleza y la evolución, esos "débiles" pequeñines le ganaron la batalla a la extinción, logrando sobrevivir a lo que estos grandotes reyes no. 

Los orígenes de los mamíferos se remontan al Pérmico, hace alrededor de 280 MA (Millones de Años). Para ese momento un grupo de reptiles de aquella época había sufrido algunos cambios en su anatomía que los hacían muy diferentes a los demás reptiles. Estas serían las formas que precederían a los primeros mamíferos. Aquellos vertebrados fueron nombrados como "sinápsidos" (Synapsida) y son conocidos gracias al registro fósil. Otro grupo de reptiles con características anatómicas diferentes daría origen posteriormente a los dinosaurios. 

Evolución de Mamíferos vs Dinosaurios

El primer gran grupo de sinápsidos que aparece en el registro fósil es conocido como los "pelicosaurios" ("Pelycosauria"). Estos animales presentaban una gran variedad de tamaños (de pequeño a grande) y hábitos alimenticios (insectívoros, piscívoros, carnívoros y herbívoros) y vivían en ambientes terrestres vinculados a cuerpos de agua.

Pasaron algunos millones de años y surgió un nuevo grupo de sinápsidos conocido como "terápsidos" (Therapsida). Los terápsidos presentaban características anatómicas mucho más parecidas a las de un mamífero que a las de un reptil. Habitaban ambientes más severos que los pelicosaurios, dominados por plantas terrestres y con menos cuerpos de agua. La presencia de terápsidos en ambientes más fríos coincide con el desarrollo de características que en los mamíferos se vinculan con la homeotermia (regulación de la temperatura corporal, manteniéndola independiente de la temperatura del ambiente). Había terápsidos carnívoros, insectívoros y herbívoros.

Los primeros "mamíferos verdaderos" (aquellos que han perdido casi en su totalidad las características "reptilianas") aparecen a finales del Triásico (hace alrededor de 120MA). Para ese momento ya existían algunos grupos de dinosaurios. Estos animales eran de tamaño pequeño, de unos pocos gramos. El cráneo de uno de estos mamíferos podría caber en la uña de un ser humano, e incluso ser más pequeño. La mayoría tenía hábitos nocturnos, lo que podría ser una gran ventaja para moverse con tranquilidad sin preocuparse por sus vecinos dinosaurios.

Hadrocodium: mamífero basal de China que vivió durante el Jurásico temprano.
Cráneo de Hadrocodium

Pero no todos los mamíferos mesozoicos eran unos pequeñines que se escabullían entre dinosaurios. Aunque no eran como un gran dinosaurio, algunos alcanzaban a tener un tamaño considerable, llegando a los 14 Kg. Pero algo que podría sorprender a muchos es que no sólo vivían junto a dinosaurios, sino que algunos de estos mamíferos comían dinosaurios. Es el caso de Repenomamus, un género del orden Eutriconodonta (en este orden se ubica los mamíferos mesozoicos conocidos de mayor tamaño), que podría llegar a alcanzar 1 metro de longitud y comía pequeños dinosaurios juveniles. Esto se sabe porque se han encontrado en el registro fósil ejemplares de este género con restos de dinosaurios juveniles en su cavidad visceral.

Reconstrucción de Repenomamus robustus, un mamífero carnívoro de alrededor de 1 metro de longitud, sosteniendo en su boca a un dinosaurio juvenil (Psittacosaurus) que acaba de cazar.

Los mamíferos "terios" (subclase Theria) aparecen a comienzos del periodo Cretácico. A este grupo pertenecen los mamíferos actuales. Uno de los grupos de mamíferos que aparecen en el Cretácico aún sobrevive en nuestros días. Quizá no sobreviven las mismas especies, pero en general son el mismo grupo y conservan las mismas características de sus parientes de aquella época. Este importante grupo son los marsupiales.

Para los que no conocen los marsupiales, algunos de los ejemplos más conocidos de marsupiales actuales son la Zarigüeya (conocida como "comadreja" en algunos países del sur de Sudamérica), el canguro, el Koala, el "monito de monte", entre otros. Los marsupiales pertenecen al grupo de los "metaterios" (infraclase Metatheria). 

Algunos marsupiales actuales

Los metaterios en algún momento llegaron a dominar los nichos que actualmente dominan los "Eutheria" o mamíferos planetarios. A este grupo pertenecen la gran mayoría de mamíferos actuales, incluyendo al hombre. 

Comparación (correlación) entre Eutheria y Metatheria según sus características, ambiente y hábitos alimenticios. Esto ocurre debido a fenómenos como "radiación adaptativa" (evolución divergente) y convergencia evolutiva.

Hubo marsupiales llegaron a tener un gran tamaño, algunos alcanzando el tamaño de un hipopótamo. Otros tuvieron apariencia un tanto peculiar, como Thylacosmilus, que tenía apariencia similar a un dientes de sable. 

Thylacosmilus, el "marsupial dientes de sable". Paleoilustración tomada de Wikipedia.

Una vez extintos los dinosaurios, para el periodo Cenozoico, los euterios toman una gran importancia. Aparecieron formas gigantescas, como el famoso Megatherium (conocido como "perezoso gigante"), formas voladoras como los murciélagos e incluso formas marinas, como los cetáceos. Estos 2 nichos no fueron conquistados por los marsupiales. Poco a poco los euterios se convirtieron en el grupo dominante y es actualmente el grupo de mamíferos más numeroso y que mayor diversidad presenta.


Algunos ejemplos de euterios actuales.


Es hermoso entender que los mamíferos no somos un grupo recién llegado a este planeta. Nuestros orígenes se remontan a millones de años atrás. Es increíble pensar que siendo en nuestros comienzos unos pequeños y débiles animalitos, hayamos logrado sobrevivir hasta la actualidad, incluso pasando por eventos tan importantes como aquel que extinguió a los dinosaurios. 

Tal vez el tamaño y las menor exigencia de alimento fue lo que nos ayudó a sobrevivir. Tal vez era más fácil escondernos de los grandes depredadores y claramente, en condiciones de escasez de alimento éramos privilegiados (no era mucho el alimento que necesitaba un animal de pequeña talla en comparación a uno de esos gigantes dinosaurios). Son muchos los factores que nos dieron ventajas, entre otros por ejemplo la homeotermia, que nos permite regular la temperatura de nuestro cuerpo y adaptarnos más fácilmente a cambios en la temperatura del ambiente.

Si algo podemos aprender de esta historia es que no siempre el más fuerte y el más grande es aquel que logra sobrevivir.


sábado, 4 de mayo de 2013

Falso rumor acerca de la extinción del Rinoceronte Negro.


El siguiente comunicado lo publico debido al rumor difundido por algunas redes sociales respecto a la extinción de la especie conocida con el nombre común de “Rinoceronte Negro”. Debido a la confusión que esta noticia (cuya fuente es desconocida) generó entre la comunidad, he decidido publicar la siguiente nota aclaratoria:

Diceros bicornis es el nombre científico de la especie conocida como “Rinoceronte Negro”. Actualmente la especie se encuentra dentro de la categoría “peligro crítico de extinción” (Critically Endangered), en la lista roja de La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, en inglés: IUCN) (ver ficha del Rinoceronte Negro en la lista roja - consulte la categoría en “Assessment Information”, en la casilla “Red List Category & Criteria”). 

Hasta 2011 esta especie tenía 6 subespecies vivientes:

Diceros bicornis ladoensis
Diceros bicornis occidentalis
Diceros bicornis chobiensis
Diceros bicornis longipes †
Diceros bicornis michaeli
Diceros bicornis minor

La subespecie Diceros bicornis longipes fue declarada extinta en 2011 por la UICN. Esta subespecie es conocida como "rinoceronte negro occidental" o "rinoceronte negro del África occidental", y es la subespecie protagonista de este rumor. En la ficha de esta subespecie publicada en la lista roja de la UICN, se puede ver que se ubicó dentro de la categoría “extinto” en 2011 (ver ficha).


Fotografía que acompaña la noticia difundida en las redes sociales. 

Según esta información, se aclaran los siguientes rumores:

- El rinoceronte negro fue oficialmente declarado extinto: FALSO. La especie no se extinguió, se extinguió una de sus subespecies. La especie continúa en peligro de extinción.

- El rinoceronte negro fue oficialmente declarado extinto ayer: FALSO. La subespecie protagonista de este rumor fue declarada extinta en 2011.

- Ayer murió el último rinoceronte negro: FALSO. No sé de dónde sacan esta información. Y la próxima vez, por lo menos muestren fotos o su fuente de información (confiable).

- Actualmente la principal fuente de información de los medios de comunicación son las redes sociales: VERDADERO. No sólo la noticia aparece idéntica en todas las páginas, es evidente el copy-paste. Sino que ni siquiera intentaron cerciorarse de que la información que publicaban fuera verdadera.

Si desea conocer la lista de las especies declaradas extintas por la UICN (IUCN en inglés), puede consultarla aquí: Lista Roja IUCN.


Nota: aclaro este rumor con el fin de destacar el error en la información que se encuentra circulando. En ningún momento debemos olvidar que esta especie se encuentra en grave peligro y que no debemos confiarnos... Puede que este rumor sea algo así como una segunda oportunidad: ya que sabemos que el Rinoceronte Negro no se extinguió, ¡que bueno saber que todavía podemos hacer algo para salvarlo!



lunes, 3 de septiembre de 2012

La verdadera historia de los fósiles de Villa de Leyva.

Muchos colombianos hemos visitado alguna vez la población de Villa de Leyva. Quienes han ido, han escuchado las historias sobre los fósiles que allí son vendidos ilegalmente en cualquier esquina. Historias como: “Villa de Leyva fue un gran lago hace miles de años; allí vivían animales extintos”. La mayoría de personas califica estas historias como leyendas, de lo cual se asume la duda que existe acerca de su veracidad. En esta entrada quiero explicarles la verdadera historia de estos fósiles, para que todos entiendan que su existencia fue tan real como la nuestra.

Villa de Leyva es un municipio del Departamento de Boyacá, Colombia, ubicado a 40 Km al oeste de la ciudad de Tunja, la capital del departamento. Se encuentra sobre la Cordillera Oriental (Cordillera de Los Andes), en una zona montañosa que rodea un valle que actualmente ocupa la provincia de Ricaurte. La población se halla a 2.143 msnm.
Mapa de ubicación de Villa de Leyva (tomado de Wikipedia)

La temperatura promedio actual de Villa de Leyva se encuentra entre 17°C y 18°C. La región es dividida actualmente en tres zonas climáticas: zona seca (terrenos erosionados, pobres en vegetación; lluvias de 700 a 1000 mm/año), zona de cultivos (la zona más fértil; lluvias de 1000 a 1400 mm/año) y zona muy húmeda (lluvias 1400 a 1700 mm/año; finaliza en el páramo de Iguaque, a 3.600 msnm).

Pero Villa de Leyva no siempre fue lo que es hoy: no siempre tuvo las condiciones climáticas y geográficas actuales, y su fauna y flora también han cambiado.

Los famosos fósiles de Villa de Leyva fueron alguna vez organismos marinos que vivieron durante el Cretácico (145 a 65 millones de años –no miles de años-). En ese entonces el mar cubría gran parte del territorio colombiano, incluyendo el área que hoy se conoce como Villa de Leyva (no era un lago, era un mar). En este mar habitaban muchos organismos que ahora están extintos, pero que en esa época dominaban los océanos. Como ha ocurrido a lo largo de la historia de la Tierra, estos organismos morían y caían al fondo del mar; eran enterrados por sedimento, para luego fosilizar y ser preservados a lo largo del tiempo.

Así se veía la Tierra durante el Cretácico Superior (90 Millones de años)

Con el levantamiento de la Cordillera de Los Andes y el descenso del nivel del mar en el planeta debido a algunos cambios climáticos, este mar interno que cubría parte de Colombia retrocedió, dejando al descubierto las rocas que fueron formadas a partir de los sedimentos depositados allí durante el Cretácico. Esto permitió que hoy en día podamos encontrar en estas rocas los fósiles de los que hemos estado hablando.

Algunos ejemplos de estos fósiles son los famosos ammonites, que son los más comunes en tiendas y fachadas del pueblo, y los reptiles marinos, que son expuestos en museos y algunas colecciones privadas.

No es un caracol, es un cefalópodo...

Los Ammonoideos no son “caracoles que nadaban al revés”, como cuentan algunos lugareños. Son un grupo de moluscos cefalópodos extintos, que se acercan más a los nautiloideos y a los calamares actuales, y son bien diferentes a los caracoles. Vivieron en los oceanos desde el Devónico (hace unos 400 millones de años) hasta finales del Cretácico (hace 65 millones de años).

Fósil de Ammonoideo (ammonite)

Así se vería un ammonite durante el Cretácico (paleoilustración)

No son dinosaurios, son reptiles marinos...

Contrario a lo que muchos piensan, en Villa de Leyva no ha sido reportado ningún registro de dinosaurios (existe un trabajo en proceso sobre un fragmento de femur de saurópodo(?), pero aún no ha sido publicado). Estos fósiles enormes que han visto exhibidos en el municipio son reptiles marinos (muy lejos de ser dinosaurios). 

Entre los reptiles marinos encontrados en Villa de Leyva se destacan los plesiosaurios, pliosaurios, ichtiosaurios, mosasauros y el famoso Kronosaurus boyacensis. Este último, muy conocido por el ejemplar exhibido en el Museo El Fósil (colección privada). Este individuo es el holotipo* de esta especie de kronosauro endémica de Colombia.

Kronosaurus boyacensis en el Museo El Fósil, Villa de Leyva.

Estos y muchos más fósiles encontrados en Villa de Leyva y sus alrededores (como tortugas, moluscos, crustáceos y otros organismos marinos) nos permiten reconstruir la historia geológica y paleontológica de Colombia. El estudio de estos, así como de todos los demás fósiles de Colombia, es de gran importancia para poder entender los cambios climáticos y geográficos que ocurrieron en nuestro país y nuestro planeta a lo largo de su historia. Esto nos permitirá tener pistas a cerca de cómo serán los futuros cambios que puedan ocurrir. Por esta razón el material fósil debe ser colectado únicamente con fines científicos. Este material no tiene legalmente ningún valor económico.

Aprovecho esta oportunidad para hacer un llamado a la población colombiana y del mundo que visita lugares como Villa de Leyva. Por favor, NO COMPREN FÓSILES. No contribuyan a que el tráfico de fósiles en Colombia siga creciendo. Con el saqueo de fósiles destinados para la venta, no sólo se está traficando con patrimonio de la humanidad, sino que además se está robando gran parte de la información que los paleontólogos puedan necesitar en sus investigaciones. De esta información dependerá la veracidad de los resultados y la interpretación que les demos para entender el comportamiento de nuestro planeta, así como las expectativas que tengamos respecto al futuro y la forma como nos prepararemos para este.


*Holotipo: ejemplar principal designado como ejemplar tipo de una especie en el momento de la publicación original. Es decir, el ejemplar cuyas características definen esta especie.